Las reformas impulsadas por la administración de Delcy Rodríguez, bajo la tutela de Estados Unidos, enfrentan un techo evidente: actúan como una «camisa de fuerza» que impide liberar el verdadero potencial del país. Este paquete legislativo -que abarca la apertura petrolera, la nueva Ley de Minas, la Ley de Aceleración de Trámites, el retorno al FMI y la eventual reinserción financiera internacional- podría generar un alivio económico inicial.
Sin embargo, este crecimiento será limitado y finito, insuficiente para revertir una década de colapso sistemático que contrajo la economía en un 75%. Sin un cambio estructural, estas medidas chocarán pronto con sus propias carencias, impidiendo que la mejora macroeconómica se traduzca en bienestar real para el ciudadano.
Venezuela carece de un Plan de Estabilización Macroeconómica coherente y de un Proyecto de Desarrollo Económico y Social a largo plazo (30 o 40 años). Actualmente, el país oscila entre los dictámenes de la Casa Blanca y la improvisación del «como vaya viniendo, vamos viendo». A pesar de los intentos de estabilización, no habrá transformaciones profundas mientras persista el déficit de democracia e institucionalidad.
El flujo de capital necesario para la reconstrucción es de tal magnitud que solo llegará con reglas claras y una seguridad jurídica que blinde los contratos y la propiedad privada. Reformas como la Ley de Hidrocarburos resultan insuficientes si no se cimentan sobre un Estado de derecho real.
La recuperación de la democracia es la única base sólida para apuntalar el desarrollo social y económico que el país reclama para superar décadas de estancamiento y destrucción. Por ello, es imperativo pactar una ruta que garantice elecciones presidenciales en un plazo máximo de un año y medio; un proceso que debe ser libre, competitivo y con certificación internacional.
Es momento de que la oposición y la sociedad civil se reagrupen bajo una estrategia común para incidir con fuerza en la definición de un cronograma electoral con fechas ciertas y garantías claras.
__________________________________________________________________________________________________
Autor: Carlos Torrealba Rangel [Instagram: @carlostorrealbarangel]
22-04-2026


